"YO QUIERO SER COMO JESÚS" 

"Jesús fue un niño bueno, yo quiero ser como él".

  1. Jesús era un niño bueno; siempre ayudaba y lo hacía con gusto. ¿A quién ayudaba?  Tú también puedes ser como Jesús, ¿verdad? ¿A quién puedes ayudar? Puedes ayudarle a la mamá a poner la mesa. Puedes ayudarle al papá a recoger las herramientas.  “Jesús siempre ayudaba con amor, con amor. Jesús siempre ayudaba con mucho amor.”
  2. Jesús comía todo lo que le daba la mamá. Jesús quería estar sano y fuerte. Tú también debes comer cada día las verduras y las frutas que la mamá te da, y el cereal y las legumbres. Así harás lo mismo que hacía Jesús “Verduras él comía, buenas son, buenas son. También frutas y legumbres ¡qué buenas son!”
  3. ¿Qué les parece? ¿Diría Jesús siempre la verdad? Sí, siempre lo hacía. Él amaba a Dios y quería hacer lo que era correcto. “Decía la verdad, mi Jesús, mi Jesús. Decía la verdad, mi buen Jesús.”
  4. Cuando Jesús vivió en esta tierra, la Biblia estaba escrita en un pergamino. A Jesús le gustaba ir a la iglesia. Le gustaba leer la Biblia. Tú puedes leerla o escuchar a mamá o a papá cuando te leen la Biblia. También debes escuchar cuando ellos leen las historias de la Biblia que están en el librito, al estudiar la lección cada día. “La Biblia él leía con mamá y papá. La Biblia él leía con atención.”
  5. Jesús aprendía muchos versículos de la Biblia. Los sabía de memoria y eso le ayudaba a recordar lo que debía hacer. Esos versículos le ayudaron a saber cómo enseñar a la gente que no conocía a Dios. También le ayudaron a no hacer cosas malas. 10 “Versículos sabía mi Jesús, mi Jesús. Versículos sabía mi buen Jesús.”
  6. Jesús siempre obedecía. Cuando sus padres lo llamaban, él iba a verlos enseguida. Cuando María o José le pedían a Jesús que hiciera un trabajo, él lo hacía enseguida y con mucho cuidado. Haciendo lo que sus padres le pedían que hiciera, Jesús aprendió a hacer lo que Dios deseaba que hiciera. Tú también puedes aprender a obedecer a tu mama y a tu papa. Si lo haces, también aprenderás a obedecer a Dios. “Jesús fue obediente, él lo fue, él lo fue. Yo quiero ser como él, yo quiero ser.
  7. Jesús oraba a Dios cada día. Cada mañana cuando se levantaba, oraba a su Padre celestial. También oraba a Dios muchas veces durante el día; hablaba con él. Le gustaba hablar con su Padre. Tú también debieras orar a Dios siempre; pídele que te ayude. “Cada día oraba mi Jesús, mi Jesús. Yo quiero ser como él, yo quiero ser.”
  8. Jesús se fijaba cada día, para ver si había alguien a quien pudiera ayudar. Él era muy bondadoso con todos. Le gustaba ayudar a los pobres y a los enfermos. Jesús ayudaba a los niñitos, y también a los ancianos. Él era bondadoso con los pajaritos y con los animales que estaban lastimados. Cada día ayudaba a todos los que necesitaban que lo hiciera. Tú también puedes hacer lo mismo. ¿Qué cosas podrías hacer para ayudar a los que necesitan ayuda? “Jesús fue bondadoso, él lo fue, él lo fue. Yo quiero ser como él, yo quiero ser.”
  9. A Jesús le gustaba cantar; él cantaba dulces cantos, alabando a su Padre celestial. Le gustaba cantar mientras trabajaba. Las personas se alegraban al oírlo cantar. Tú también puedes cantar y alabar a Dios. A Dios le gusta que lo hagas, y las personas que te escuchan se alegran también. “Jesús siempre cantaba al jugar y trabajar. Yo quiero ser como él, yo quiero ser.”
  10. A Jesús le gustaba el sábado; ese día iba a la iglesia. Después de almorzar, quizá salía a caminar para ver las cosas hermosas que tiene la naturaleza. Jesús recordaba que el sábado es un día especial para cantar y orar a Dios. Tú también puedes hacerlo. Puedes escuchar historias de la Biblia. Puedes hacer lo mismo que Jesús hacía el día sábado. “Jesús iba a la iglesia el sábado, sábado. Jesús iba a la iglesia el sábado.”
  11. Los ángeles acompañaban a Jesús. Él se sentía feliz porque sabía que le ayudaban. Cada uno de nosotros tiene un ángel. Los ángeles nos cuidan durante el día y también durante la noche. ¿Estás contento por eso?  “Los ángeles cuidaban de Jesús, de Jesús. Los ángeles cuidaban de mi Jesús.”
  12. Jesús nunca tenía miedo, porque sabía que Dios lo cuidaba. Dios te cuida a ti y a mí también. No debemos tener miedo. Él envía ángeles para cuidarnos y ayudarnos. “Él no tenía miedo al jugar y andar. Él no tenía miedo y confiaba en Dios.”

¿Cuántos quieren ser como Jesús? Levanten la mano. ¿Qué deben hacer para ser como Jesús? Deben ser bondadosos, deben ser obedientes, deben dar y ayudar a otros, y especialmente a los que no conocen a Jesús.

Pídele a Dios en oración que te haga como el niño Jesús fue.