LOS MANDAMIENTOS 

Imagínate un avión. Un avión tiene dos alas. Un ala podemos decir que es el "AMOR A DIOS" Y la otra: "AMOR AL SER HUMANO".

Si este avión fuera real, no podría volar si yo le quitara una de sus alas. ¿Podría surcar el cielo con una sola ala? No, todos necesitan tener un ala a cada lado.

Si queremos ser felices, debemos practicar el amor, tanto para con Dios como para con los seres humanos. Dios sabía, que como el avión necesita tener dos alas para poder volar, nosotros necesitaríamos que nuestro amor se extendiera en dos sentidos; por eso proveyó la manera de hacerlo, dándonos los Diez Mandamientos.

Aquí tienes los diez mandamientos:

  1. No tengas otros dioses aparte de mí.
  2. No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso que castiga la maldad de los padres que me odian, en sus hijos, nietos y bisnietos; pero que trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos.
  3. No hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios, pues el Señor no dejará sin castigo al que use mal su nombre.
  4. Acuérdate del sábado, para consagrárselo al Señor. Trabaja seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el séptimo día es de reposo consagrado al Señor tu Dios. No hagas trabajo alguno en ese día, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo o tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que viva contigo. Porque el Señor hizo en seis días el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el día séptimo. Por eso el Señor bendijo el sábado y lo declaró día sagrado.
  5. Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios.
  6. No mates.
  7. No cometas adulterio.
  8. No robes.
  9. No digas mentiras en perjuicio de tu prójimo.
  10. No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo o su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca.”

 (Éxodo 20:3-17)

¿Qué mandamientos corresponden al "AMOR A DIOS" y cuáles con el "AMOR AL SER HUMANO"?

Nosotros demostramos nuestro amor a Dios y nuestro amor a las personas, obedeciendo estos mandamientos de Dios. Cuando él los escribió, no estaba pensando solamente en nuestra relación con él, sino también en nuestra relación con otras personas. Él sabía que no nos sentiríamos realizados, ni felices, si no lo hiciéramos.

Ahora, comparemos a los Diez Mandamientos con un espejo. Si tengo la cara sucia pero no me miro en el espejo no puedo saber que la tengo sucia.

Los Diez Mandamientos son como un espejo, aunque en realidad toda la Biblia lo es.

Para saber que tengo la cara limpia necesito mirarme; después de hacerlo, puedo cambiar mi aspecto. Los Diez Mandamientos y la Biblia nos dicen qué es lo que debemos cambiar en nuestra vida.

Sí, Dios nos dice en la Biblia lo que quiere que hagamos. Nos da los Diez Mandamientos para indicarnos lo que debemos hacer, y también nos da padres y maestros para que nos ayuden a comprender lo que él nos dice. Después de escuchar, debiéramos orar para que Dios nos ayude a obedecerle.

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