
Imagínate un avión. Un avión tiene dos alas. Un ala podemos decir que es el "AMOR A DIOS" Y la otra: "AMOR AL SER HUMANO".
Si este avión fuera real, no podría volar si yo le quitara una de sus alas. ¿Podría surcar el cielo con una sola ala? No, todos necesitan tener un ala a cada lado.
Si queremos ser felices, debemos practicar el amor, tanto para con Dios como para con los seres humanos. Dios sabía, que como el avión necesita tener dos alas para poder volar, nosotros necesitaríamos que nuestro amor se extendiera en dos sentidos; por eso proveyó la manera de hacerlo, dándonos los Diez Mandamientos.
Aquí tienes los diez mandamientos:
(Éxodo 20:3-17)
¿Qué mandamientos corresponden al "AMOR A DIOS" y cuáles con el "AMOR AL SER HUMANO"?
Nosotros demostramos nuestro amor a Dios y nuestro amor a las personas, obedeciendo estos mandamientos de Dios. Cuando él los escribió, no estaba pensando solamente en nuestra relación con él, sino también en nuestra relación con otras personas. Él sabía que no nos sentiríamos realizados, ni felices, si no lo hiciéramos.
Ahora, comparemos a los Diez Mandamientos con un espejo. Si tengo la cara sucia pero no me miro en el espejo no puedo saber que la tengo sucia.
Los Diez Mandamientos son como un espejo, aunque en realidad toda la Biblia lo es.
Para saber que tengo la cara limpia necesito mirarme; después de hacerlo, puedo cambiar mi aspecto. Los Diez Mandamientos y la Biblia nos dicen qué es lo que debemos cambiar en nuestra vida.
Sí, Dios nos dice en la Biblia lo que quiere que hagamos. Nos da los Diez Mandamientos para indicarnos lo que debemos hacer, y también nos da padres y maestros para que nos ayuden a comprender lo que él nos dice. Después de escuchar, debiéramos orar para que Dios nos ayude a obedecerle.
Programas y ayudas 1990 Primarios