HUELLAS 

Imaginemos que un marino naufragó en una isla solitaria. Durante mucho tiempo pensó que era la única persona que vivía en esa isla. Sentía muchas ansias de hablar con alguna persona; quería tener un amigo para no sentirse solitario.

De pronto, cierto día descubrió algo que le aseguró de que allí en esa isla vivía otra persona. ¿Qué habrá sido?

Cierta mañana encontró una pisada en la arena; era de un ser humano. No era de él, porque era de otro tamaño. Estaba sobre la arena húmeda y las olas todavía no la habían alcanzado, así que no debía estar muy lejos su dueño.

Cuando alguien te dice: "¿Cómo sabes que existe Dios, si jamás lo has visto?" Puedes contestarle: "En realidad no lo he visto, pero sé que existe porque he visto lo que ha hecho"

Vemos lagos, montañas, estrellas, ríos y océanos que solamente un Dios creador pudo hacer. Vemos árboles, flores, animales, gente adulta y bebés que sólo Dios pudo hacer. Mírate a ti mismo. ¿Quién te mantiene respirando y haciendo latir tu corazón? ¡Un Dios vivo y creador que te ama! Es Dios y nadie más.

 

Programas y ayudas 1988