
¿Has visto alguna vez un nido de pajaritos?
Busca por internet nido de pajaritos. Verás que hay muchos tipos de nido.
Los pajaritos hacen sus nidos y tienen allí a sus pichoncitos. Los crían en el nido hasta que pueden volar y lo abandonan. Nunca debemos coger un nido. Pues algunos pajaritos vuelven al año siguiente al mismo nido.
Hay de muchas clases, porque también hay muchas clases de pájaros; cada uno de ellos lo hace a su manera. Dios creó muchas clases de pájaros, para nuestro deleite.
El nido debe ser lo suficientemente fuerte como para que allí puedan vivir los pajaritos después que hayan nacido: La madre trabaja mucho para que el nido sea fuerte. También debe ser abrigado, para que los huevos no sean dañados por el viento. El padre sale a buscar hilos y ramitas, es decir el material para hacer el nido. Por supuesto, según sea la clase de pájaros, buscarán diferentes clases de material. A veces buscan algo blando, como el pelo de perro, o buscan hierba y flores para forrar el nido, a fin de que sea suave y abrigado. A veces la madre se saca plumas de la pechuga, paro hacerlo más mullido.
Al observar un nido, veo que la madre lo preparó con mucho cuidado para sus hijitos. Esto me hace recordar del cuidado que Dios tiene por sus hijos. Dios hace que las madres de las aves amen a sus pichoncitos, pero Él nos ama mucho más. La madre de los pajaritos los abriga y los alimenta. Dios hace esto y mucho más por nosotros, sus hijos. Los pichoncitos confían en el cuidado de sus padres, en que tendrán abrigo y alimento. Nosotros debemos confiar en Dios, pues él hace lo mismo por nosotros. Siempre hace lo mejor y en cualquier circunstancia. Dios quiere que sus hijos confíen en Él.
Programas y ayudas 1990 Primarios