
Si confías en Dios,
él te guiará cada día
mientras trabajas y juegas
solo o en grata compañía.
Sí confías en Dios,
te conservará cada día
puro, agradable y bondadoso;
puedes tener garantía.
Si confías en Dios,
te enseñará cada día
a hablar, orar y perdonar;
y a vivir con alegría.
Programas y ayudas 1990 Primarios