YO SABÍA QUE PAPÁ IBA A VOLVER 

Una niña de nueve años nadaba con su padre en el mar. Mientras estaban separados por varios metros, comenzó a retirarse la marea. El padre se dio cuenta de que no podría alcanzar a su hijita y llevarla a salvo solo, porque el impulso de la marea era muy fuerte. Su única esperanza era conseguir ayuda para salvarla.

-No te desesperes -le gritó- Continúa flotando y moviendo los brazos tranquilamente. Yo volveré a buscarte.

El padre se apresuró en la búsqueda de un bote, pero cuando lo consiguió, la niña ya había sido llevada muy lejos por la fuerte marea, y no se la veía más. Los del bote dedicaron mucho tiempo para localizarla, pero cuando la encontraron, seguía flotando y moviendo los brazos tranquilamente, como el padre le había dicho que hiciera.

Después, cuando estuvo en tierra seca, los periodistas formaron un enjambre a su alrededor para preguntarle cómo había podido permanecer con tanta calma, siendo que había sido llevada tan lejos.

-Porque papá me dijo que volvería -respondió muy tranquila. -Yo sabía que él volvería, y por eso no tuve miedo. Hice lo que me dijo y todo salió bien.

La confianza en la promesa del padre y la obediencia a su palabra le salvaron la vida. La confianza en nuestro Padre celestial y la obediencia a su Palabra nos salvarán eternamente ¿Imitarán ustedes a esa niña y seguirán las indicaciones que les dan Jesús y sus padres?

Programas y ayudas 1984