
—Este cuerno de marfil perteneció a mi abuelo Carlos Martel —dijo Carlomagno colocando el cuerno en manos de Rolando, el oficial más selecto de su ejército.
Rolando le dio vuelta en sus manos y lo acarició reverentemente.
—¿Puedo tocarlo? —preguntó.
—Sí puedes. Nadie después de mi abuelo ha tenido la fuerza necesaria para hacerlo sonar.
Rolando levantó el cuerno hasta sus labios con sumo respeto, inspiró profundamente y lo sopló con tal fuerza que el rey tuvo que taparse los oídos.
—El cuerno de marfil es tuyo —le dijo Carlomagno—. Si alguna vez estás en peligro, tócalo y yo vendré a rescatarte.
Durante los años que siguieron, el cuerno de marfil fue con Rolando en veintenas de batallas, pero nunca lo tocó. Sentía gran orgullo por el hecho de que pudiera librar sus propias batallas sin la ayuda del rey.
Pero un día llegó la ocasión. Rolando estaba al comando de la retaguardia, mientras las tropas de Carlomagno cruzaban las montañas; era en los Pirineos. De pronto un millar de sarracenos lo rodearon a él con sus cien caballeros.
—¡Toca el cuerno! —le pidió su amigo Oliver.
—¿Para qué? —dijo Rolando con orgullo—. ¡Yo puedo arreglármelas solo! Y al terminar de decir estas palabras los cien caballeros corrieron a la vanguardia para atacar, blandiendo sus espadas. Aunque lucha ron con bravura, no pudieron competir con los sarracenos. Cuando la mitad de sus hombres habían caído, reaciamente Rolando tocó largamente el cuerno de marfil. El sonido llegó por encima de las montañas, hasta donde estaba Carlomagno, a la cabeza del ejército. Dio vuelta rápidamente con su caballo y ordenó a su ejército regresar al desfiladero. Pero era demasiado tarde. Encontró a Rolando entre los muertos, todavía con el cuerno de marfil en su mano.
¡Cuántas veces somos como Rolando, demasiado orgullosos para admitir que necesitamos ayuda! Luchamos en la batalla contra el pecado y perdemos, cuando podríamos haber ganado con la ayuda de Cristo. La oración es el cuerno de marfil que está en nuestras manos. Usémoslo antes que sea ¡demasiado tarde!