¿De dónde salieron los vestidos de Adán y Eva?

Con indecible tristeza, pero humildes, salieron Adán y Eva de aquel hermoso huerto donde tan felices habían sido hasta que desobedecieron el mandato de Dios. La atmósfera estaba cambiada. Ya no era invariable como antes de la trasgresión. Dios los vistió con túnicas de pieles para protegerlos contra el frío y el calor a que estaban expuestos. (“Testimonios Selectos”, tomo II cap.6)

Antes de expulsar a Adán y a Eva del huerto, Dios les proporcionó vestimentas más durables, adecuadas para el trabajo físico que en adelante sería su ocupación, y como protección contra los cambios de temperatura del ambiente que seguirían a la caída. También las pieles eran un recordativo constante de su perdida inocencia, de la muerte como la paga del pecado y del prometido Cordero de Dios quien, por su propia muerte vicaria, quitaría los pecados del mundo. El que había sido comisionado como protector de los animales creados, desgraciadamente ahora se encontró quitando la vida de uno de ellos. Estos debían morir para que él viviese. (Comentario bíblico cap.3 pág 21).

Un delantal de hojas de higuera nunca cubrirá nuestra desnudez. El pecado debe ser quitado y el ropaje de la justicia de Cristo debe cubrir al trasgresor de la Ley de Dios. Entonces, al mirar el Señor al pecador creyente, ve, no las hojas de higuera que lo cubren sino el manto de justicia de Cristo, que es la perfecta obediencia a la ley de Jehová. El hombre ha cubierto su desnudez no bajo una cobertura de hojas de higuera, sino bajo el manto de la justicia de Cristo. (“Alza tus ojos”.30 de Diciembre)