¿Qué significan los 120 años de Génesis, 6: 3?
Se destruyó a los habitantes del mundo de Noé debido a que, después de habérseles concedido un período de 120 años durante el cual elegir entre el bien y el mal, deliberadamente escogieron seguir caminos malvados. Fueron destruidos por el diluvio porque no aprovecharon la oportunidad que Dios les dio para arrepentirse y volver a Él. (“Alza tus ojos”, 15 de marzo)
>Noé predicó durante 120 años a los antediluvianos, y sin embargo muy pocos apreciaron el precioso tiempo que se les concedió.(“Testimonios selectos”, Tomo 5, capítulo 2)
Esta predicción divina no puede significar que el lapso de la vida del hombre sería de ahí en adelante restringido a 120 años. (Compárese las edades de los hombres después del diluvio.) Estas palabras más bien predicen que la paciencia de Dios llegaría a un fin y que el tiempo de gracia terminaría dentro del lapso aquí especificado. Mientras tanto, continuaría la misericordia divina. Cristo comparó el trato de Dios con los antediluvianos con su obra en favor de la raza humana al fin del tiempo (Mat. 24: 37-39). Se puede esperar que en circunstancias similares Dios proceda en forma similar. Sin embargo, las tentativas para determinar el tiempo de la venida de Cristo usando como punto de partida los 120 años, es algo que no tiene ningún valor. Estamos viviendo ahora en tiempo prestado, sabiendo que la destrucción del mundo ocurrirá pronto (ver 2 Ped. 3: 3-7). (“CBASD”, Tomo I, sobre Génesis, 6)
Un hecho curioso es que, si tomásemos en cuenta los años de jubileo, los 120 años se convertirían en 6.000 años (120 x 50 = 6.000), edad que Elena White al pecado en el mundo. Siendo que es imposible datar correctamente los acontecimientos con respecto al año de la Creación nos es imposible saber así el momento del fin del mundo, aunque es claro que está muy cerca.
Dios dotó originalmente al hombre de una fuerza vital tan grande que le ha permitido resistir la acumulación de enfermedad atraída sobre la especie humana como consecuencia de hábitos pervertidos, y ha subsistido por espacio de seis mil años. (“Conflicto y valor”, viernes 15 de enero)
LA GRAN controversia entre Cristo y Satanás, sostenida desde hace cerca de seis mil años, está por terminar; y Satanás redobla sus esfuerzos para hacer fracasar la obra de Cristo en beneficio del hombre y para sujetar las almas en sus lazos. (“Seguridad y paz en el conflicto de los siglos”, cap. 33)