¿Quiénes eran los hijos de Dios y las hijas de los hombres?

“Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas”. (Génesis, 6: 1-2).

Esta frase ha sido interpretada de diversas maneras. Algunos antiguos comentadores judíos, los primeros padres de la iglesia y muchos expositores modernos han pensado que estos "hijos" fueron ángeles, y los compararon con los "hijos de Dios" de Job 1: 6; 2: 1; 38: 7. Debe rechazarse este punto de vista, porque el castigo que pronto sobrevendría se debió a los pecados de seres humanos (ver vers. 3) y no de ángeles. Además los ángeles no se casan (Mat. 22: 30). Los "hijos de Dios" no fueron otros sino los descendientes de Set, y las "hijas de los hombres", las descendientes de los cainitas impíos (PP 67). Posteriormente Dios habló de Israel como de su "primogénito" (Exo. 4: 22), y Moisés dijo a los israelitas: "Hijos sois de Jehová vuestro Dios" (Deut. 14: 1). Las alianzas matrimoniales profanas entre setitas y cainitas fueron la causa del rápido aumento de la impiedad entre los primeros. Dios siempre ha amonestado a sus seguidores para que no se casen con incrédulos, debido al gran peligro al que así se expone el creyente, y ante el cual generalmente sucumbe. Pero los setitas no prestaron atención a las amonestaciones que seguramente deben haber recibido. Debido a la atracción de los sentidos no se satisficieron con las bellas hijas del linaje piadoso, y con frecuencia eligieron esposas entre los cainitas. Además, el empleo de la forma plural, "tomaron.... mujeres", parece sugerir que predominaba la poligamia. (Comentario Bíblico Adventista, Tomo I, sobre Génesis, 6: 1 y 2).