¿Cuál era la señal de Caín?
Dios ha dado a cada hombre su obra, y si cualquiera se aparta de la obra que Dios le ha dado, para hacer la obra de Satanás, para mancillar su propio cuerpo o guiar a otros al pecado, la obra de ese hombre está maldita y se coloca sobre él la marca de Caín. La ruina de su víctima clamará a Dios como lo hizo la sangre de Abel (RH. 6-3-1894).
Cualquier hombre, ya sea ministro o laico, que procura forzar o regir la razón de cualquier otro hombre, se convierte en un instrumento de Satanás para hacer su obra, y lleva la señal de Caín ante la vista del universo celestial (MS 29, 1911).
Los que deshonran a Dios transgrediendo su ley pueden hablar de santificación; pero eso tiene tanto valor y es tan aceptable como lo fue la ofrenda de Caín. Obediencia a todos los mandamientos de Dios es la única verdadera señal de santificación. Desobediencia es la señal de deslealtad y apostasía (MS 41, 1897).
Se desconoce en realidad cuál fue la señal de Caín, pero del texto y de los comentarios anteriores se puede deducir que no era una señal física.
Su propio carácter violento era una “señal” que los demás podían percibir claramente.
El hecho de que Dios diera a conocer el asesinato de Abel por parte de Caín y anunciase una maldición sobre quien se vengara “señalaba” a Caín como culpable.