LA SEGUNDA VENIDA:
¿Misión secreta o cruzada gloriosa?

HACE años, durante la presidencia de Jimtny Carter en los Estados Unidos, un equipo de comandos norteamericanos se embarcó en una misión secreta para liberar a soldados todavía presos en el norte de Vietnam. Con aviones, helicópteros y soldados armados atacaron en forma imprevista un campamento militar en medio de la selva, pero lo encontraron vacío.

Por contraste, en la pasada Guerra del Golfo, el ejército unido de 27 países -en una ofensiva terrestre de apenas 100 horas- barrió con las defensas de Iraq y Saddam Hussein para rescatar al pequeño emirato de Kuwait de la opresión iraquí.

De una manera memorable también, cuando en la Segunda Guerra Mundial el general Douglas MacArthur se vio obligado a retirarse de las Filipinas bajo el ataque de los japoneses, antes de irse hizo una promesa solemne: "Regresaré". Y así lo hizo. No en secreto. Sus fuerzas navales y militares, en forma arrolladora fueron conquistando isla tras isla de manos del enemigo, hasta que todas fueron liberadas.

Les pregunto: ¿Cómo será la misión de Jesús para liberar a este planeta de las garras opresoras del pecado y Satanás? ¿Será una misión secreta, o una gloriosa cruzada de liberación? ¿Qué nos dice la Biblia? Veamos algunas características de este magno evento.

1. La segunda venida de Cristo será visible. Jesucristo describió su venida como un evento público y extraordinario, nada que se aproxime a una venida espiritual o secreta.

Cuando llegó el momento de trasladarse al cielo, Jesús reunió a sus discípulos y les habló sobre la promesa del poder que les sería impartido por el Espíritu Santo. He aquí lo que sucedió después:

"Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo" (Hechos 1:9-11).

La palabra griega parusía, que se utilizó para referirse a la segunda venida en los manuscritos originales, significa una aparición personal, visible y gloriosa. Jesucristo nunca describió su retorno de otra forma. Veamos otros versículos:

"Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre...

"Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria" (Mateo 24:27-30).

El Apocalipsis también acentúa la visibilidad del magno evento:

"He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él" (Apocalipsis 1:7).

No temamos que la segunda venida sea un evento reservado para algunos, que pase inadvertido para la mayoría. La Biblia nos asegura que será imposible ignorar la venida gloriosa del Hijo del Hombre.

2. Será audible. La magnitud de la segunda venida también será captada por nuestros oídos.

"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero"(1.Tesalonicenses 4:16).

Otras versiones dicen que el Señor vendrá con "clamor". Lo que es indudable es el poder extraordinario de la voz de Dios. Será tan penetrante que incluso los santos muertos la oirán. Entrará hasta los sepulcros más profundos con su mensaje de victoria sobre el pecado y la muerte. "En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1.Corintios 15:52).

¿Qué será lo que escucharemos? Todo el planeta será inundado con los sonidos más poderosos jamás escuchados. Se oirá la voz de Dios, descrita en otro pasaje como el sonido de muchas aguas; (Apocalipsis 1:15) se escuchará el clarín de una trompeta sobrenatural que sacudirá hasta los sepulcros. No hay espectáculo humano capaz de rivalizar con la magnitud del regreso de Jesucristo.

3. Será gloriosa. Otros detalles sobresalientes acerca de la venida del Señor nos dan una idea certera de su forma. Jesús no vendrá solo esta vez, a compartir la suerte de los seres humanos que lo rechazaron y condenaron. Su venida será la de un general triunfante. De manera en parte simbólica y muy significativa, el Apocalipsis lo describe como el jinete de un caballo blanco:

"Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego... Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos... Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores" (Apocalipsis 19:11-16).

El apóstol Pedro dice, primero refiriéndose a la ocasión y luego a la forma del evento:

"Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas... Esperando y apresurándoos para la venida del dia de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán" (2 Pedro 3:10-12).

¿PARA QUE VENDRÁ JESÚS?

1. Jesús vendrá para librarnos de la muerte. Por medio de su muerte y resurrección, Jesús hizo posible que cada ser humano pueda participar de la salvación. Pero el conflicto no concluirá hasta que Satanás y la muerte sean eliminados por completo.

La muerte es el peor intruso en la experiencia humana. Arrebata a seres amados, trastoca hermosos planes, concluye amistades, convierte a niños felices en huérfanos y a cónyuges radiantes en viudos y viudas desconsolados. La segunda venida de Cristo cambiará todo esto:

"Cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria" (1 Corintios 15:54).

A pesar de las creencias erróneas que aseguran que el alma humana es inmortal por sí misma, la única esperanza de vida eterna -según la Biblia- se basa en la victoria de Jesús y en la resurrección que se efectuará cuando él venga.

2. Jesús vendrá para librarnos de la injusticia. El plan de salvación, del cual Cristo es ejecutor, tiene el propósito de neutralizar por completo todas las consecuencias del pecado.

Nuestro mundo es un enorme escenario de desigualdades e injusticias. Hay unos 15 millones de refugiados politicos que necesitan ayuda y protección. Casi 20 millones de personas pasan hambre cada año.

El racismo y los prejuicios colorean las actitudes de casi cada ser humano. En los Estados Unidos se nota una considerable diferencia entre la riqueza de personas de diferentes razas. Las familias anglosajonas tienen como promedio 10 veces más riquezas que las familias de raza negra, y 8 veces más que las familias hispanas (Census Bureau, 1988).

Dios ha prometido terminar con toda injusticia por medio del juicio que ocurrirá en ocasión de la segunda venida. "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos" (S.Mateo 25:31-32).

Nadie dejará de ser juzgado: "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2.Corintios 5:10).

3. Jesús vendrá para reinar. El resultado más glorioso de la segunda venida es que tendrá efectos permanentes. Jesús viene para quedarse.

La Biblia abunda en pasajes sobre el reinado del Mesías. El Apocalipsis anuncia proféticamente el momento de la toma de posesión:

"El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15).

Jesús vendrá. El lo prometió. En forma visible, audible, gloriosa, acompañado por miles y millones de ángeles. Viene a terminar con la muerte y los sufrimientos de una humanidad caída. Viene para eliminar el pecado y el odio. Viene para reclamarnos como los súbditos de su reino.

Lic. Miguel A. Valdivia