MAMA PREVENIDA VALE POR DOS

"Nunca existió un niño tan adorable como para que su madre no quisiera hacerlo dormir", dijo Ralph Emerson, y no dudamos de que las mamás concuerdan con él en un ciento por ciento. Suaves y gritones, tiernos y revoltosos, dóciles y revolucionarios, los niños son una encantadora mezcla de todo esto y mucho más. Mucho más exactamente cuando quisiéramos leer un libro o escuchar música suave. ipero no! Ahí están nuestros "angelitos" desbordando vitalidad, decididos a transformar la casa en un campo de batalla.

Con las variantes propias de cada caso, las escenas se repiten especialmente en los días de lluvia, cuando el encierro forzoso hace que los chicos se sientan como condenados a cadena perpetua.

Hay, también, otro momento difícil. ¿Dónde está el mago que mantenga quieto a un niño obligado a guardar cama por un fuerte resfriado o una angina indiscreta? ¿Qué hacer con ellos? Demasiado a menudo dejamos la responsabilidad en sus propias e Inexpertas manos al entregarles el control remoto del televisor para que decidan qué y quién los acompañará durante toda la tarde, hasta terminar aturdidos y nerviosos.

No olvide que para sus niños no hay personaje que supere a su mamá. iQué felices son cuando les dedica un pedacito de lo que usted más necesita: Tiempo! y no será difícil lograrlo si anticipadamente previó estos días difíciles para todos. Pruebe estas pocas ideas. Seguramente se le ocurrirán muchas más. Nuestro énfasis está en pensar y preparar con anticipación.

1. Tenga algunos juegos didácticos de reserva en el estante alto de un armario, y sáquelos sólo en esos días especiales. Les encantarán los juegos "nuevos , especialmente si mamá participa en ellos

2. Guarde todos los recor-tes de cartulina que le vayan sobrando y, en alguna noche, mientras los angelitos duermen, recorte varios rectángulos de unos 10 x 16 cm, y con papel carbónico calque algunos diseños simples. Luego, refuerce el dibujo con un trazado más fuerte y marque puntitos, que habrá que perforar, por donde el niño pasará una aguja de ojo grande y sin punta (para que no se pinche) enhebrada con un resto de lana. Recuerde que, para completar el dibujo, la lana se pasará primero en una dirección y luego en la otra. Si junto con los rectángulos deja preparadas las hebras sobrantes en pequeños rollitos y todo guardado, listo para el momento oportuno, comprobará con cuán poco se puede conseguir tanto.

3. Otro entretenimiento que a los niños les encanta es trabajar con yeso. Lo conseguirá en cualquier ferretería. Guárdelo junto con mol-des de goma o de plástico que abundan en las jugueterías y cuestan muy poco. En el momento de utilizarlo, haga que su niño agregue un poquito de agua, revolviéndolo bien hasta que quede como una crema espesa, llene los moldecitos y déjelos hasta que el yeso se ponga sólido. Sólo resta desmoldarlos y colorearlos con acuarela o tempera.

4. Guarde revistas en desuso, junto con un cuaderno, goma de pegar y una tijerita para cada "artista". En el momento oportuno, entréguele a cada uno un juego de los materiales para que recorten lo que les guste y lo vayan pegando en el cuaderno, de modo que cada uno forme su propio álbum de figuritas.

Con un poco de organización e ingenio usted habrá convertido un día fatal en uno que los chicos no olvidarán y querrán repetir. Porque "de los tiempos, el que corre es el más alegre" (Virgilio).

Esther de Fayard